ALZJEDREZ ®,
Para personas y terapeutas que no saben jugar al ajedrez

¿Qué es Alzjedrez?

Alzjedrez es entretenimiento y estimulación cognitiva para personas con Alzheimer.

Los pacientes no necesitan ningún conocimiento previo. En cuanto al terapeuta solo debe saber reconocer las piezas y saber como se mueven por el tablero. El terapeuta no necesita haber jugado nunca una partida.

La primera parte de las sesiones consta de estimulación cognitiva a base de ejercicios realizables sin conocimientos previos de ajedrez.

La segunda parte de la sesión consiste en presentaciones Power Point que dan a conocer aspectos de la cultura actual y milenaria del ajedrez. Estas presentaciones están llenas de anécdotas interesantes que servirán de base para amenos coloquios.

Indicaciones:

Personas con demencias tipo Alzheimer en estadios equivalentes a GDS 3 y 4 (deterioro cognitivo ligero y demencia leve) son ideales. También hemos hecho una adaptación de los materiales para personas en estadios equivalentes a GDS 5 (demencia leve-moderada). Personas que sepan como mover las piezas, pero que nunca hayan sido jugadores apasionados son participantes ideales, dado que mezclados con personas que no saben nada interactúan de forma muy constructiva.

Contraindicaciones:

Alzjedrez puede provocar reacciones adversas (ansiedad, depresión, rechazo) en personas que jugaban ajedrez con nivel medio-alto antes de la aparición de la demencia. También hay personas que rechazan el ajedrez por connotaciones socio-culturales. Se puede intentar una intervención individual previa con las personas que hayan jugado al ajedrez con anterioridad para despertarles de nuevo el interés por el ajedrez.

Frecuencia y dosis:

Las sesiones de Alzjedrez duran una hora y puede llevarse a cabo 1 o dos veces en semana.

Dónde:

Alzjedrez puede ser ejecutado en Residencias, Centros de Día, Unidades de Memoria o en el entorno de las asociaciones de Alzheimer. También puede ser aplicado por la familia en el entorno doméstico.

Requisitos del terapeuta o interventor:

Saber manejar grupos de personas con deterioro cognitivo y demencia. Conocer el movimiento de las piezas. No hace falta saber aperturas ni complicadas estrategias.

Materiales necesarios:

Tableros y piezas reales (1 por cada 2 o 4 pacientes)

Tablero colgante tipo pizarra

Cañón proyector con PC

Pizarra

Software de ajedrez (no imprescindible)

Ejercicios fotocopiados

Este manual

Fundamentos teóricos y elementos nacidos de 2 años de investigación previa (puedes saltarte este apartado si no te interesan las cuestiones teóricas o asuntos de investigación):

Quisimos saber como afecta la evolución de la demencia a la capacidad ajedrecística. Para ello diseñamos un cuestionario que permite una sencilla evaluación del conocimiento y capacidad ajedrecística de una persona.

DESCARGAR CUESTIONARIO PARA EXPLORACIÓN DEL NIVEL AJEDRECÍSTICO

De un sondeo con 18 pacientes pudimos extraer las siguientes conclusiones preliminares:

En personas que con anterioridad a la enfermedad sabían mover las piezas, la forma habitual de pérdida de capacidad de juego es la siguiente:

 

grafico

En términos generales, en el ajedrez aplica la pérdida de nivel funcional observada en la escala GDS de Reisberg. Lo primero que pierde el paciente es la capacidad de realizar las tareas más complejas: plantar un jaque o mover el caballo. El movimiento de la dama es la siguiente pieza que se cobra la enfermedad. Le siguen el peón (probablemente por su cierta complejidad en el movimiento de captura en diagonal, seguido del alfil y quedando como última pieza la torre.

Los pacientes con mayor nivel de deterioro solo conservan la capacidad de movimiento de la torre.

Personas que no puedan mover la torre ni con indicaciones del terapeuta deberían dejar de hacer los ejercicios cognitivos de Alzjedrez y en todo caso solo participar en las presentaciones lúdicas.

Personas con deterioro cognitivo ligero y demencia ligera que nunca hayan jugado al ajedrez pueden aprender a mover una o varias piezas durante una sesión o ejercicio, aunque al poco de finalizarla vuelvan a olvidarlo. El olvido es normal. Lo importante es reforzar el gozo del paciente por mover correctamente la pieza por el tablero.

De la tabla de pérdida de piezas se deduce que el paciente que sepa mover el peón también conserva el alfil y la torre, por lo que a este nivel “Alzjedrecistico” se le pueden plantear ejercicios de tablero con esas tres piezas. Aquél paciente cuya pieza más compleja sea el alfil podrá hacer ejercicios de tablero en el que solo tenga que mover alfiles y torres. Sin embargo otras piezas pueden estar presentes en el tablero de forma pasiva (p.e. para captura).

Inicialmente creamos ejercicios gradados para todos esos niveles. Sin embargo resultó poco práctico por que los grupos de pacientes son demasiado heterogéneos.

Por motivos de practicidad organizativa decidimos simplificar los ejercicios de forma que todo paciente pueda realizarlo bien solo bien con ayuda de otros compañeros o del propio terapeuta.

En algunos pacientes el tablero de 8x8 cuadros es demasiado complejo, por lo que en estos casos se pueden plantear al paciente tableros simplificados de 4x4.

Podemos comprar tableros y piezas a buen precio en cualquier federación de ajedrez. Los tableros de la federación suelen ser delgados y fácilmente guardables.


PROTOCOLOS:

La sala donde realizar Alzjedrez:

Esquina del ajedrez:

Es una zona de la sala de intervención donde recomendamos colgar cuadros de jugadores famosos jugando al ajedrez y temas relacionados con la historia del ajedrez. Aquí se colocará todo el material necesario para las sesiones: piezas, tableros, relojes (aunque nos los usemos), etc. Se pretende con esto crear un poco de ambiente ajedrecístico; adulto.

Se debe colocar la sala de intervención en función de los diferentes tipos de ejercicios:

  1. Ejercicios en pantalla de proyección: modelos de ajedrez, anécdotas y curiosidades. Sentados colocados en semicírculo orientado hacia la pantalla.

  2. Ejercicios en mesa: con tableros 8x8 y 4x4, fichas con modelos de ajedrez. 4 pacientes por mesa.

  3. Ejercicios en pizarra. Sentados en semicírculo orientado hacia la pizarra.


MÉTODO DE LAS SESIONES

Estructura de las sesiones:

Las sesiones tienen una duración aproximada de 60 minutos, se estructurarán en tres bloques, en el siguiente orden:

  1. Introducción a la sesión, 5 minutos. En esta parte se hará una pequeña orientación sobre el tema que vamos a tratar, motivando a los pacientes que participen.

  2. Parte teórica: ejercicios / modelos de ajedrez, 30 minutos. Es la parte más dura de la sesión, la que exige mayor nivel de atención y esfuerzo por parte de los pacientes.

  3. Parte histórica:, biografías, anécdotas, historia del ajedrez, noticias relacionadas, etc., los 25 últimos minutos. Este último bloque se realizará mediante proyecciones en la pantalla, de esta forma captamos mejor su atención y los pacientes tienen la recompensa del disfrute para el final de la sesión, y conseguimos que se relajen tras el esfuerzo mental realizado durante la parte teórica.

Actividades y Técnicas de intervención:

  • Se realizará una variedad de ejercicios de forma que englobemos todas las áreas a estimular:

  • Ejercicios en pantalla de proyección (para ello utilizaremos cualquier software de ajedrez) y posteriormente se podrán trasladarán a los tableros. En estos ejercicios se especificará el área que vamos a trabajar (secuenciación, copia de modelos, memoria fotográfica, capturas, mate, etc.

  • Fichas, u hojas de papel impreso que indica la actividad a realizar (descargar e imprimir archivos PDF).

  • Ejercicios en pizarra: este tipo de ejercicios sirven como refuerzo para fomentar el objetivo de la intervención en sí, se hará una explicación general con ejemplos en la pizarra y posteriormente se puede pedir a los pacientes que salgan a la pizarra a resolver ejercicios.

  • Anécdotas y curiosidades del mundo y la historia del ajedrez. Esta parte de la sesión es la más lúdica. Consiste en presentaciones en PDF proyectables o imprimibles.

Métodos:

  • Los trabajos en grupo se realizarán en vertical (pizarra o proyector), los trabajos individuales en horizontal (mesa).

  • Recordar siempre el movimiento de las piezas antes de cada ejercicio.

  • Plantear dificultades ajedrecísticas que sean fáciles de superar.

  • Aclarar si en el ejercicio que vamos a hacer solo movemos nosotros para terminarlo o si el contrario tiene que mover después. O sea, si el ejercicio es de uno o de dos movimientos.

  • Cuando se realiza una pregunta sobre una jugada podemos dar a elegir al grupo de pacientes entre varias opciones y decidir por descarte.

  • Calmar al paciente antes de realizar cualquier ejercicio. Quitar importancia al error. Evitar frustración, simplificar el ejercicio al detectar dificultades. Aclarar que no pasa nada por equivocarnos en un juego cuyo único objetivo es divertirnos. No hay cabida para actitudes competitivas. Reforzar el acierto tras el bloqueo.

  • Cuando finalice el ciclo de sesiones a los 2 meses podríamos dar un diploma individual con la calificación más alta posible, haciendo comentarios relacionados con el nivel de participación, asistencia, etc.

Agradecimientos:

En primer lugar quiero expresar mi gratitud a todas las personas que acuden a los centros de día Maria Wolff como “pacientes”; en este caso pacientes con nuestros aciertos y errores durante los dos años que nos tiramos desarrollando la técnica.

Gracias a Álvaro van den Brule que en 2006 se pasó por uno de los centros ofreciéndose a hacer con enfermos de Alzheimer lo que llevaba haciendo años con jóvenes discapacitados: enseñarles a jugar al ajedrez. Los profundos conocimientos ajedrecísticos de Álvaro rezuman por todo el manual. Sin su constancia, su poderosa ilusión y entrega no hubiéramos conseguido llevar el proyecto a su forma actual.

Úrsula Martínez tiene el mérito de haber mantenido todos los cabos del proyecto atado desde un punto de vista organizativo, documental, ocupacional y ejecutivo. A ella le debemos la autoría material de este manual. Su contribución conceptual, determinante como terapeuta ocupacional fue la de “empaquetar” lo ajedrecístico en una forma aceptable para pacientes y terapeutas ignorantes de ajedrez.

Cómo no expresar mi agradecimiento a todas las terapeutas, pedagogas y psicólogas involucradas en los ensayos previos de la técnica. Durante años, estuvieron ensayando la técnica Fátima Muñoz, Sonia Poveda, Sonia Terrón, Cristina Guerrero y otras. Su participación en el proyecto fue inestimable desde todos los puntos de vista. Mar Perea y Nina Morillas como coordinadora y directora de los centros de día Maria Wolff, hicieron posible toda la infraestructura económica, laboral y organizativa de los centros, savia sin la que nada es posible. Gracias también al personal de InfoPixel Spain por volcar los materiales en formato web con tan buen criterio.


Ruben Muñiz Schwochert

Director de investigación

 

 



 
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